Gears of War: E-Day: El terror del primer contacto y el regreso a las raíces de la saga | Reseña

Casi siete años después de la última gran entrega de la franquicia, Gears of War: E-Day se presenta no solo como una esperada secuela espiritual, sino como un glorioso regreso a los orígenes que redefine la esencia de toda la saga. Desarrollado por The Coalition, el título transporta a los jugadores catorce años antes de los hechos del videojuego original de 2006 y los sitúa en el punto de inflexión más dramático de su universo: el emblemático Día de la Emergencia. Lejos de conformarse con ser un simple ejercicio de nostalgia, la obra equilibra la visceralidad característica de la serie con una notable evolución en sus mecánicas de combate, y entrega una experiencia intensa, pulida y profundamente humana.

La historia arranca justo después de la firma del armisticio que pone fin a las Guerras del Péndulo, un sangriento conflicto entre humanos que se prolongó durante casi ocho décadas. Los jóvenes veteranos Marcus Fenix y Dominic Santiago llegan a la próspera ciudad costera de Kalona para ser homenajeados como héroes y procesar los traumas de la guerra. Marcus evalúa reincorporarse al ejército, mientras que Dom desea volver a casa con su esposa María y sus dos pequeños hijos. Ambos, sin embargo, cargan con un doloroso duelo: la muerte de Carlos, hermano de Dom y entrañable amigo de Marcus, fallecido justo antes de que terminara la guerra. Esa aparente calma se hace añicos cuando la tierra se quiebra y la Horda Locust emerge de las profundidades.


Tráiler de lanzamiento.

El terror del primer contacto y la construcción de un nuevo horror

A diferencia de entregas posteriores, donde la humanidad ya conoce la doctrina de combate de su enemigo, Gears of War: E-Day aborda la invasión como una auténtica historia de terror de primer contacto. Ni los soldados ni los altos mandos comprenden qué clase de criaturas brotan del subsuelo ni cuál es su nivel de organización. Durante tres días de asedio implacable, la metrópoli de Kalona se desmorona en tiempo real: los edificios colapsan, los civiles huyen desesperados por las calles y las defensas militares son sobrepasadas por la fuerza arrolladora de los Locust. Esa devastadora escala de destrucción transmite una angustiosa sensación de impotencia que funciona de forma brillante en contraste con los corpulentos protagonistas, y convierte cada victoria en algo frágil y pasajero.

En medio de este caos, Marcus y Dom unen fuerzas con dos nuevos compañeros para integrar el Escuadrón Bravo: Mags Carter, una veterana exsoldado de carácter firme, y Lucas Reyes, un prometedor recluta regido por la disciplina del reglamento. El guion dedica secuencias significativas a desarrollar la personalidad de estos aliados, y logra que el jugador se preocupe de corazón por su destino. El propósito central de la historia no es salvar al planeta, puesto que su trágico futuro es bien conocido desde 2006, sino presenciar cómo el vínculo de hermandad entre Marcus y Dom se consolida bajo el fuego de una catástrofe sin precedentes. Ese enfoque íntimo le da a la tragedia un peso que ningún despliegue de explosiones lograría por sí solo.

Gears of War: E-Day

Evolución del combate: agilidad, coberturas dinámicas y movilidad mejorada

El apartado jugable respeta la conocida fórmula de disparos en tercera persona basada en coberturas, pero introduce cambios importantes en la agilidad de los personajes. Marcus y Dom responden con una movilidad inédita: ahora pueden saltar brechas, escalar obstáculos y trepar por andamios a gran velocidad. El clásico “roadie run” cede su lugar a un esprint tradicional que amplía la visión del campo de batalla. Además, la inclusión del deslizamiento permite ponerse a cubierto de manera sumamente ágil, lo que aporta una fluidez extraordinaria sin perder la sensación de peso y contundencia de los soldados.

El diseño de escenarios aprovecha un sistema de coberturas destructibles: el fuego enemigo desgasta progresivamente los muros y parapetos, y obliga al jugador a cambiar de posición constantemente. Las zonas de combate incorporan balcones, tejados y rutas alternativas de flanqueo que evitan los tiroteos estáticos y premian la iniciativa. Regresa además la satisfactoria mecánica de sellar pozos de emergencia lanzando granadas al centro de la grieta. Sin embargo, existen fallos menores en la inteligencia artificial de los compañeros: al quedar derribado en combate, la IA aliada a veces tarda demasiado en reanimar o reacciona de manera torpe, un detalle que empaña levemente una propuesta por lo demás sólida.

Arsenal renovado y un profundo sistema de personalización

El armamento destaca por equilibrar los clásicos de la saga con interesantes novedades. Regresan la icónica escopeta Gnasher, el rifle de precisión Longshot y un prototipo del rifle Lancer, que muestra el origen funcional de la motosierra ideada para cortar Locust a corta distancia. Entre las nuevas armas figuran el Incinerator, una potente escopeta de emulsión que abrasa a los enemigos; el Gut Puncher, un lanzagranadas de detonación remota; el pesado Ripper; y el preciso Breach Shot.

Para complementar el arsenal, el juego distribuye maletines rígidos (Hard Cases) por los escenarios. Estos cofres contienen modificadores de armas que alteran parámetros como el alcance, el tamaño del cargador, las miras telescópicas o el retroceso, lo que invita a explorar y a ajustar cada herramienta al estilo de juego propio. Asimismo, el sistema de equipo táctico permite equipar habilidades como un dron de escaneo de áreas o inyecciones de Stim para sanar a la escuadra en momentos críticos.

Kalona y la estructura de campaña: entre la inmersión y el ritmo

La campaña dura entre trece y dieciocho horas y reemplaza las grandes áreas abiertas de Gears 5 por sectores urbanos semiabiertos en la ciudad de Kalona. Esta estructura permite completar objetivos principales y realizar misiones secundarias de rescate de civiles. No obstante, la búsqueda de coleccionables y piezas de modificación en calles secundarias llega a restar cierta urgencia narrativa a la invasión principal.

A nivel gráfico, el uso de Unreal Engine 5 ofrece un acabado visual espectacular. El trazado de rayos, los efectos de iluminación y el sangriento sistema de desmembramientos recrean una ambientación gótica y sobrecogedora. El apartado sonoro, por su parte, resalta gracias a la música melancólica compuesta por Adam Tsuei y a un uso preciso del audio posicional, que refuerza la tensión en cada combate.

Gears of War: E-Day

Oferta multijugador y veredicto final

El modo multijugador redondea la propuesta con el competitivo tradicional de cuatro contra cuatro y la modalidad Horde Siege, donde varios escuadrones comparten el mapa urbano mientras completan objetivos PVE y extracciones tácticas. En conclusión, Gears of War: E-Day devuelve con honores el brillo a la saga y ofrece un magnífico equilibrio entre horror, acción brutal, refinamiento técnico y peso emocional. Aunque la inteligencia artificial aliada y el ritmo de la exploración secundaria no están exentos de tropiezos, sus virtudes superan con holgura estos detalles. Es, en definitiva, el regreso que los seguidores de Marcus y Dom esperaban.

Calificación: 9 de 10

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