Tides of Tomorrow: El Ambicioso Experimento Social de DigixArt | Reseña

El estudio DigixArt, conocido por el éxito narrativo Road 96, ha regresado con una propuesta que busca redefinir la forma en que entendemos la relación entre nuestras decisiones y el mundo que nos rodea. Bajo el título Tides of Tomorrow, este juego de aventura en primera persona, publicado por THQ Nordic. Nos sumerge en un mundo oceánico donde el plástico y las consecuencias de nuestros predecesores son los verdaderos protagonistas.

Un mundo asfixiado por el plástico

La premisa de Tides of Tomorrow nos sitúa en una Tierra inundada, habitada por apenas unos cientos de miles de humanos y criaturas marinas llamadas mereids. Sin embargo, el elemento más omnipresente no es el agua, sino el plástico: flota en el aire, se mece en las olas y sirve como material de construcción para las pocas islas que quedan. Esta ambientación no es solo estética; es el núcleo de un mensaje sobre la conservación y el cambio climático que el juego maneja de forma magistral sin caer en sermones directos.

La humanidad sufre una enfermedad terminal llamada Plastemia, que transforma gradualmente el cuerpo de las personas en plástico colorido. Como jugador, encarnas a un Tidewalker, alguien también afligido por esta enfermedad pero con la habilidad única de ver los recuerdos de otros de su clase. La supervivencia depende del Ozen, un inhalante químico que frena los síntomas y funciona mecánicamente como la barra de salud del jugador. Esta integración entre narrativa y mecánica es uno de los puntos más fuertes: el Ozen es escaso, y el juego te obliga constantemente a elegir entre usarlo para curarte o donarlo a NPCs u otros jugadores, lo que eleva la tensión en cada encuentro.

Compartimos su tráiler de lanzamiento.

El sistema Story Link: jugando sobre las huellas de otros

La innovación más destacada de Tides of Tomorrow es el sistema Story Link. Antes de comenzar cada misión, debes elegir seguir los pasos de otro jugador real, ya sea un amigo mediante un código de semilla o un extraño aleatorio. El mundo que exploras ha sido alterado por las acciones de esa persona: si tu predecesor enfureció a una facción poderosa, los guardias serán más hostiles contigo; si fue diplomático, podrías ser recibido con honor.

Este sistema hace que el mundo se sienta dinámico y vivo, ya que siempre llegas en medio de un conflicto o justo después de un evento significativo. A través de una visión especial, puedes ver las decisiones que tomó el jugador anterior, aprender contraseñas que ellos descubrieron o incluso observar sus movimientos para resolver acertijos. Es una forma de multijugador asíncrono que fomenta la generosidad y la empatía; el juego permite dejar cofres con recursos para futuros caminantes o reparar objetos, como escaleras, para facilitarles el camino.

Sin embargo, esta ambición tiene sus aristas. Aunque el sistema es fascinante, a veces genera interacciones incoherentes. Algunos NPCs pueden olvidar rápidamente las ofensas graves de tu predecesor o no reaccionar de forma natural a tus propias decisiones, lo que en ocasiones rompe la inmersión.

Jugabilidad: una mezcla de géneros en alta mar

En cuanto a su estructura, Tides of Tomorrow es un híbrido que intenta abarcar varios géneros. La navegación se realiza en un bote que se controla con agilidad, casi como un auto deportivo, permitiéndote viajar entre islas mientras participas en combates náuticos ligeros y carreras. Estos encuentros en el mar suelen terminar con el abordaje de barcos enemigos para saquear recursos antes de que se hundan.

En tierra firme, el juego ofrece secciones de sigilo, plataformas y puzles. Si bien estas mecánicas cumplen su función de dar variedad a la experiencia de 10 a 15 horas, no poseen una profundidad mecánica sobresaliente. El sigilo es funcional pero algo básico, y las secciones de plataformas son sencillas. No obstante, el diseño de niveles asegura que nunca pases demasiado tiempo haciendo una sola actividad, manteniendo un ritmo ágil.

El sistema de rasgos de personalidad añade otra capa de profundidad. Tus acciones determinan si eres percibido como alguien cooperativo, un superviviente, alguien a favor de la humanidad o un “alborotador”. Estas etiquetas influyen en cómo se desarrolla la historia, que culmina en uno de los cinco finales posibles basándose en las alianzas forjadas con facciones como los violentos Merodeadores o los religiosos Místicos.

Tides of Tomorrow

Apartado técnico y artístico

Visualmente, el juego puede describirse como “asquerosamente hermoso”. El contraste entre los paisajes coloridos y la contaminación por plástico crea una estética única que respira vida en un mundo agonizante. La iluminación y los efectos climáticos en tiempo real, como la lluvia, refuerzan la atmósfera melancólica pero vibrante.

En el apartado sonoro, la banda sonora es una mezcla ecléctica que incluye desde temas vocales de inspiración isleña hasta heavy metal y electrónica, lo que contribuye a la personalidad única de cada facción e isla. Aunque las animaciones faciales pueden resultar algo toscas en ocasiones, las interpretaciones de voz suelen ser de buena calidad, a pesar de las dificultades que presenta una estructura narrativa tan ramificada.

Conclusión: un paso audaz hacia el futuro

Tides of Tomorrow no es un juego perfecto, pero es una obra con un corazón inmenso y una visión clara. Su mayor logro no es la historia en sí, que algunos consideran funcional pero poco emocionante, sino su método de narración. Al obligarnos a vivir con las consecuencias de otros y a pensar en quienes vendrán después de nosotros, DigixArt ha creado un experimento social disfrazado de videojuego.

Es una recomendación clara para los fans de las aventuras narrativas estilo Telltale que busquen algo más ambicioso mecánicamente. Aunque algunas de sus partes, como el sigilo o la exploración a pie, puedan sentirse menos pulidas que el sistema central de Story Link, el conjunto es una experiencia singularmente memorable que deja al jugador reflexionando sobre su propia responsabilidad en el mundo real.

Lo mejor:

  • El sistema Story Link y su impacto real en la partida.
  • La integración de la Plastemia y el Ozen en la supervivencia.
  • Un mensaje ambientalista potente y bien integrado.
  • Dirección de arte vibrante y detallada.

Lo peor:

  • Mecánicas de sigilo y plataformas algo simplistas.
  • Inconsistencias narrativas ocasionales debido a la complejidad del sistema de decisiones.
  • Rendimiento deficiente en dispositivos portátiles como Steam Deck.

En definitiva, Tides of Tomorrow demuestra por qué los videojuegos son un medio único para contar historias, recordándonos que cada una de nuestras pequeñas acciones puede dejar un eco eterno en las vidas de los demás.

Calificación: 8 de 10

Leave a Reply